INPARQUES

SUNEP-INPARQUES se pronuncia ante el daño ambiental cometido en el Parque Nacional El Ávila (Waraira Repano)

Carta a Josué Lorca, presidente de INPARQUES

Caracas, 23 de febrero de 2021

Ciudadano Josué Lorca, Presidente INPARQUES

Su Despacho.

Quienes suscribimos, José Gregorio Matute y Marlene Sifontes Guevara, Secretario General y Secretaria de Organización del Sindicato Unitario Nacional de Empleados Públicos del Instituto Nacional de Parques (SUNEP – INPARQUES), respectivamente, nos dirigimos a usted en la oportunidad de exponer lo siguiente:

1. Se venía comentando en diferentes ámbitos de nuestro Instituto la información no confirmada respecto a la presunta realización, en el Área Recreativa Los Venados del Parque Nacional El Ávila (Guarairarepano) de un curso destinado a constituir una brigada de respuesta inmediata, fuerza especial o grupo élite de guardaparques, cuya misión sería el combate del hampa que comete delitos comunes o se guarece en las áreas del Sistema Nacional de Parques. En el entrenamiento se habría incluido uso de armamento, chalecos anti balas y gas lacrimógeno. De ser cierta tal especie, considerábamos sumamente grave que al Cuerpo Civil de Guardaparques (CCG) se le conviertiera en un cuerpo policial, cambiándole su naturaleza, su objeto y su misión de ser un cuerpo civil de vigilancia destinado fundamentalmente a funciones administrativas de guardería ambiental dentro de las áreas del Sistema Nacional de Parques.

2. Hoy podríamos confirmar la mencionada información, conforme a la CIRCULAR Nº C002-18022021 de fecha 19/02/2021, suscrita por el guardaparques Carlos Abreu, Jefe Nacional, dirigida a los jefes territoriales y locales del CCG, en la que se hace una RATIFICACION DEL USO CORRECTO DEL UNIFORME del CCG, en referencia a que en el Instituto se habría creado UNA BRIGADA DE RESPUESTA INMEDIATA (B.R.I.) haciendo uso de términos como «distintivos tácticos» y estableciendo un régimen para la visita a la sede de la Jefatura Nacional del CCG, como si la misma fuese un cuartel u otra instalación de naturaleza militar.

Esta Brigada de guardaparques, cuya misión se presume sería el combate del hampa que comete delitos comunes o se guarece en las áreas del Sistema Nacional de Parques, supone cambiar la naturaleza al CCG y convertirlo en un cuerpo policial de guardaparques, para lo cual se debió reformar el Reglamento del Cuerpo Civil de Guardaparques, ya que en el mismo no aparece esta instancia en alguno de sus artículos, por lo que mal se puede afirmar que, tal como aparece en la referida Circular, la Brigada pertenece al Cuerpo Civil de Guardaparques, al menos de manera legal.

3. Alertamos y le hacemos un llamado al señor presidente del Instituto, respecto a que resulta preocupante esta decisión de las autoridades de INPARQUES que altera la naturaleza de la Guardería Ambiental la cual, de acuerdo a la legislación aplicable, en los parques nacionales,  está compartida entre el CCG y demás funcionarios de INPARQUES a quienes corresponde por ley, y la Guardia Nacional Bolivariana, amén de otras instituciones públicas y organizaciones de la comunidad, todos con funciones claramente delimitadas.

De acuerdo con la Ley Orgánica para la Ordenación del Territorio (Gaceta Oficial N° 3.238 Extraordinario del 11.08.1983), las actuaciones de los órganos públicos en materia de ordenación del territorio comprenden la elaboración y aprobación de los planes de ordenación de territorio, la gestión, ejecución y control de dichos planes y la adopción de normas reglamentarias necesarias a tales efectos (artículo 4). El ejercicio de las facultades de control comprende las actividades requeridas para garantizar el cumplimiento de los contenidos de los planes y, especialmente, otorgar las aprobaciones y autorizaciones previstas en la Ley, e imponer las sanciones administrativas en caso de incumplimiento o violación de las disposiciones de los planes de ordenación del territorio (artículo 43).

Según la Ley del Instituto Nacional de Parques (Gaceta Oficial N° 2.290 Extraordinario del 21.07.1978) la misma rige todo lo relativo a la planificación, construcción, ampliación, organización, acondicionamiento, conservación y administración de los Parques Nacionales y de Recreación a campo abierto o de uso intensivo (artículo 1°). En el artículo 6° se establecen las materias que tendrá INPARQUES a su cargo, entre las que no aparece, ni siquiera implícito, el control o combate de la delincuencia común.

De acuerdo con el Reglamento Parcial de la Ley Orgánica para la Ordenación del Territorio sobre Administración y Manejo de Parques Nacionales y Monumentos Naturales (Decreto Nº 276 del 07.06.1989, Gaceta Oficial N° 4.106 Extraordinario del 09.07.1989) la administración dentro de los parques nacionales y monumentos naturales comprende tres aspectos fundamentales; la ordenación del territorio; los Recursos Naturales existentes en el área; el ente jurídico-económico y los servicios públicos (artículo 55). INPARQUES es responsable de la administración de los recursos naturales existentes dentro del área de un parque nacional o monumento natural, conforme a lo establecido en los respectivos planes de ordenación y reglamentos de usos (artículo 57); asimismo, le corresponde la administración del ente jurídico-económico que conforman los parques nacionales y los monumentos naturales, así como de los servicios públicos, ya que es el responsable directo de la ejecución de los planes de ordenación y los reglamento de uso, de acuerdo a lo estipulado en dicho Reglamento (artículo 58).

Muy pertinente es resaltar , que en este Decreto hay una clara y explícita definición de lo que debe entenderse por Guardería Ambiental, la cual está orientada básicamente a hacer cumplir las leyes y reglamentos en el sentido de la comprobación, vigilancia, fiscalización, prevención y paralización de las actividades que directa o indirectamente puedan causar riesgos o daños al ambiente de los parques nacionales y monumentos naturales (artículo 65).

El Reglamento sobre Guardería Ambiental (Decreto Nº 1.221 del 02.11.1990, Gaceta Oficial N° 34.678 del 19.03.1991) establece  que la Guardería Ambiental es la actividad tendiente a la prevención, vigilancia, examen, control, fiscalización, sanción y represión de las acciones u omisiones que directa o indirectamente sean susceptibles de degradar al ambiente y los recursos naturales renovables (artículo 2°). En las ABRAE la Guardería Ambiental deberá observar las disposiciones que contienen los planes de ordenación y reglamentos de uso, sobre la materia, referidos en el artículo 17 de la Ley Orgánica para la Ordenación del Territorio (artículo 26°) y será ejercida por los órganos encargados de la administración, conforme al decreto de creación de cada área.

El Reglamento del Cuerpo Civil de Guardaparques (Providencia Administrativa de la Presidencia de INPARQUES N° 028/19 del 13.02.2019, Gaceta Oficial N° 41.620 del 25.04.2019) establece las normas que rigen la estructura, organización, funciones y actuaciones del Cuerpo Civil de Guardaparques de INPARQUES para el ejercicio de la conservación y Guardería Ambiental dentro del Sistema Nacional de Parques y Monumentos Naturales de Venezuela (sic) según el artículo 1°. En el artículo 3° se indica que el Cuerpo Civil de Guardaparques se constituye como una dependencia administrativa y ejecutora de Guardería Ambiental, de carácter civil. En el artículo 8 aparecen, muy detalladamente, las atribuciones asignadas al Cuerpo Civil de Guardaparques; cabe destacar, entre ellas:

a. Cumplir y hacer cumplir la Constitución de la república Bolivariana de Venezuela, las Leyes y las demás disposiciones relacionadas con el servicio de Guardería Ambiental.

h. Atender los acontecimientos naturales y antrópicos que representen un riesgo para el Sistema Nacional de Parques y Monumentos Naturales de Venezuela y a quienes hacen uso de los mismos, promoviendo la aplicación de medidas, tanto preventivas como de mitigación de las áreas vulnerables a eventos excepcionales (sic).

k. Proceder de oficio o a instancia de parte a iniciar y sustanciar los procedimientos administrativos sancionatorios sobre las infracciones a la legislación ambiental y demás posiciones (sic) aplicables, en coordinación con las autoridades competentes de acuerdo a lo establecido en las leyes que regulen la materia.

n. Ejercer funciones auxiliares de investigación de los hechos que encuadran en materia penal ambiental de conformidad con las leyes especiales.

Resulta evidente, de acuerdo con la revisión de las normas que directamente regulan las actuaciones de nuestro Instituto y sus funcionarios, que en ningún caso nuestra labor tiene un propósito diferente a la gestión de conservación ambiental de las áreas bajo nuestra jurisdicción, vale decir, la administración y el control del uso de la tierra y de las actividades permisibles, tales como educación, capacitación, investigación científica, recreación, esparcimiento y turismo; todas ellas en armonía con los valores y condiciones naturales de cada área.

En ninguna parte de estas atribuciones está asignada al CCG el de combatir o prevenir los delitos comunes, como se presume sería el destino de la referida Brigada. Esta materia está reservada por la ley a los cuerpos de policía o a los órganos auxiliares de la justicia penal ordinaria como la Guardia Nacional Bolivariana, y no a un cuerpo civil cuyas funciones son meramente administrativas, lo que supone usurpar las atribuciones de los cuerpos de policía.

Por tanto, ciudadano presidente, la presunta creación de la Brigada, además de desbordar el ámbito natural y legal de nuestras competencias y de imponer una instancia que no se encuentra en la estructura del CCG, según su Reglamento, colocaría al personal de campo adscrito a INPARQUES en el altísimo riesgo de ser objeto de agresiones, como represalias por las actuaciones contra el hampa común que dicho grupo ejecute, con el agravante de que ni los integrantes de tal grupo habrían recibido la formación, capacitación y equipamiento adecuado ni, lo más grave e insólito, la mayoría del personal técnico y de guardaparques que efectúa labores de campo carecen de la mínima formación y preparación al respecto, por lo que estarían inermes en todo sentido para resguardarse y garantizar su seguridad.

Reiteramos, de ser cierta esta información en todos los aspectos aquí señalados, ¿Dónde nació la idea? ¿Cuál sería su propósito? ¿Sus autores calibrarían la trascendencia de la misma para el sostenimiento de la gestión? ¿Alguien pensaría en la seguridad y la calidad de vida de los trabajadores al tomar estas decisiones? ¿Cómo garantizarían la salud y la vida de funcionarios que expondrían su vida, si ni siquiera contamos con una póliza de HCM ni una de vida? ¿Habría dotaciones para estos funcionarios? y, de ser así ¿para poder acceder a un uniforme hay que pertenecer a un grupo élite? ¿Sería lo mismo para tener un salario digno? o sea, ¿exponer la vida para ser tratado con algún grado de respeto o dignidad en el ámbito laboral?

Otro elemento a considerar es el hecho de que, estando claro que no es competencia legal de los guardaparques enfrentar al hampa común en el Sistema Nacional de Parques, y siendo esta una acción necesaria y obligante por parte del Estado, a los guardaparques se les estaría enviando a cumplir labores que no les corresponde o, dicho de otra manera, a alguien se está eximiendo de sus responsabilidades a costa de los guardaparques. Siendo la Guardia Nacional Bolivariana el cuerpo encargado de la seguridad en los Parques Nacionales y Monumentos Naturales, estando estos preparados profesionalmente para tal labor, cabe preguntarse si es deliberada la presunta decisión de asignar a quien no está capacitado ni legalmente obligado, la asunción de tal tarea.

Tomando en consideración las condiciones laborales que actualmente imperan en INPARQUES, en las que para los guardaparques priva el incumplimiento general de los derechos que el Reglamento del Cuerpo Civil de Guardaparques les otorga, una decisión como la presunta creación de esta Brigada sólo representa una carga más sobre los hombros de estos trabajadores quienes, a pesar de tantas adversidades, aun se empeñan en hacer valer la consigna instaurada por los fundadores del Servicio de Parques Nacionales de Venezuela, en 1958: PROTEGER LA NATURALEZA ES DEFENDER LA PATRIA.

Visto lo anteriormente expuesto, de ser cierta la información contenida en la referida Circular, este Sindicato hace un llamado a las autoridades de INPARQUES para que prive la cordura, la responsabilidad y el sentido común, desechando cualquier acción que comprometa la seguridad personal y la vida de nuestros funcionarios al destinárseles a cumplir labores que estarían más allá de las obligaciones que la ley les asigna.

Por último, si es que más allá de la Guardería Ambiental, ustedes consideran que el combate del hampa común es competencia de INPARQUES  ¿van a incorporarse de manera activa, cotidiana y frontal en tales actividades los funcionarios de alto rango, valga decir el presidente, el director general, el director de recursos humanos, los directores regionales y la junta directiva?

En espera de su respuesta a lo aquí planteado, le saludamos.

José Gregorio Matute

Secretario General SUNEP INPARQUES

Marlene Sifontes Guevara

Secretaria de Organización SUNEP INPARQUES